Pierdes la agenda directa
Sistema tradicional: La cita espera una autorización previa y la asignación de la cita.
Con Examinarte: La coordinas directamente con nuestro equipo, sin autorización previa.

Con Examinarte for Business, tu equipo gana las horas que hoy pierde en agendar y esperar la asignación de citas, tramitar autorizaciones, desplazarse y volver por resultados. Horas que vuelven a su productividad y a su vida.
Lo que tu empresa pierde cuando su trabajador no está dentro de Examinarte for Business
Hemos recuperado 36.644 días de espera de nuestros pacientes.
9,7 de cada 10 usuarios están felices con nuestros servicios y nos recomiendan.
Somos el prestador directo, no un intermediario. Eso reduce costos y aumenta la velocidad y la calidad de la atención.
Esta es la ruta habitual de una sola consulta. Cada paso se lleva parte de la jornada de tu trabajador y de la productividad de tu equipo:
Sistema tradicional: La cita espera una autorización previa y la asignación de la cita.
Con Examinarte: La coordinas directamente con nuestro equipo, sin autorización previa.
Sistema tradicional: Cada consulta y cada examen se tramita por separado.
Con Examinarte: Un mismo equipo coordina tus consultas y tus exámenes.
Sistema tradicional: Hay que volver por los resultados y esperar a que estén listos.
Con Examinarte: Ves tus resultados y el avance de tus estudios en tu portal personal.
Sistema tradicional: Llegas a tu médico de tu entidad con menos información, y tu ruta dentro del sistema puede tardar más.
Con Examinarte: Llegas con la valoración y las indicaciones del especialista en mano.
Ajusta los datos de tu empresa y mira cuánto tiempo se pierde sin nosotros.
Equivale a unos 806 días de espera promedio que tu equipo pierde en el sistema tradicional.
Son horas que se van de tu equipo y de tu operación.
Quiero una propuesta para mi empresamás se pierden por atención en el sistema tradicional, según nuestros análisis.
Sin Examinarte, tu equipo depende de autorizaciones de por medio para agendar su atención.
Cada dólar que no se invierte en salud laboral es un ahorro que se pierde: esos programas reducen los costos de ausentismo cerca de US$ 2,73 por dólar invertido (Baicker et al., Health Affairs, 2010).